Un umbral que se siente

Diciembre y enero suelen presentarse como un final y un inicio.  Pero siendo sinceros, la vida rara vez obedece a esos cortes.  No se detiene, no reinicia, no cambia porque lo haga el calendario.

En medio de ese movimiento natural, hay momentos en los que hacemos una pausa consciente.  No para cerrar algo artificialmente,  sino para entender dónde estamos y hacia dónde queremos avanzar.  A ese momento le llamo el umbral.

Veámolo como un momento de consciencia dentro del mismo camino en lugar de una frontera rígida que separa una vida de otra.  Más bien es un espacio que nos va a iluminar.  Sí es un punto donde, sin necesidad de “cerrar” o “empezar”, podemos preguntarnos:

¿Cómo quiero seguir?  ¿Hacia dónde quiero dirigirme con más intención?  ¿Qué versión mía quiere avanzar conmigo?

Ese es el verdadero poder del umbral:  no marca un antes y un después,  marca un darse cuenta.

Es avance con sentido:  una grada más.  Es pausa sin detenerse.  Es la oportunidad de darle dirección a lo que ya está en movimiento.

Y si este umbral te invita a replantear tus metas, a ordenar tus prioridades o a fortalecer tu camino personal y profesional, Buján Mentoring by Montserrat Buján puede acompañarte en ese proceso.

El mentoring no fuerza cambios: los orienta. Te ayuda a ver con más claridad tus fortalezas, tus opciones y tu dirección. Te permite avanzar con más seguridad hacia lo que realmente quieres construir.

Este diciembre y enero —más allá de la idea del cierre y el inicio— pueden convertirse en tu propio umbral: un espacio de evolución, de enfoque y de decisiones conscientes.

Y desde ahí, todo lo que sigue puede hacerse más intencional, más alineado y más tuyo.

Porque el tiempo no se reinicia,  pero nosotros sí podemos renovarnos en medio de él.

Que este umbral sea tu momento de entendimiento profundo, de esperanza y de decisión.  Un recordatorio de que la continuidad también puede ser transformadora.


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